QUE ES Y COMO DESARROLLARLA

PONENCIA PS. ESTHER MORALES - CONGRESO ABORDAJE PEDAGOGICO COMPLEMENTARIO

Centro de Extensión Universidad Católica - Santiago de Chile, Julio 2006

La Inteligencia Emocional (IE) es un revolucionario y moderno concepto que da cuenta de la inteligencia no como algo único, sino como un conjunto de capacidades humanas multifactoriales, diversas, complejas, en permanente cambio y desarrollo. El precursor de este concepto fue el Dr. Howard Gardner quien en el año 83, acuñó el concepto de Inteligencias Múltiples, señalando ocho tipos de Inteligencia : Lingüística o Verbal, Lógico-Matemática, Musical, Visual-Espacial, Kinestésica-Corporal, Naturalista y las Inteligencias Personales Intrapersonal e Interpersonal.

El término Inteligencia Emocional fue utilizado por primera vez por los psicólogos Peter Salovey y John Mayer de la Universidad de Harvard (1990), y fue definido como: "la habilidad para percibir, evaluar, comprender y expresar emociones, y la habilidad para regular estas emociones que promuevan el crecimiento intelectual y emocional". Se empleó para describir las cualidades emocionales que parecer tener importancia para el éxito, como son: + La empatía. + La expresión y compresión de los sentimientos. + El control de nuestro carácter. + La independencia. + La capacidad de adaptación. + La simpatía. + La capacidad de resolver los problemas de forma interpersonal. + La persistencia. + La cordialidad. + La amabilidad. + El respeto.

Posteriormente en el año 95, Daniel Goleman un psicólogo e investigador americano, escribió su libro “La Inteligencia Emocional”, el cual se transformó prontamente en un best seller. La inteligencia emocional fue definida como un conjunto de destrezas, actitudes, habilidades y competencias que determinan la conducta de un individuo, sus reacciones, estados mentales, etc., y que puede definirse, según el propio Goleman, como la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, motivarnos y manejar adecuadamente las relaciones. En el año 97 el psicoterapeuta infantil, Lawrence Shapiro escribió su libro “La Inteligencia Emocional de los Niños”, entregando valiosas herramientas a padres y profesores, para desarrollar la inteligencia emocional en los niños.

La Inteligencia Emocional incluye dos tipos de inteligencias, la personal y la interpersonal.

La Inteligencia Personal: está compuesta a su vez por una serie de competencias que determinan el modo en que nos relacionamos con nosotros mismos. Esta inteligencia comprende tres componentes :

Conciencia en uno mismo: es la capacidad de reconocer y entender en uno mismo las propias fortalezas, debilidades, estados de ánimo, emociones e impulsos, así como el efecto que éstos tienen sobre los demás. Esta competencia se manifiesta en personas con habilidades para juzgarse a sí mismas de forma realista, que son conscientes de sus propias limitaciones y admiten con sinceridad sus errores, que son sensibles al aprendizaje y que poseen un alto grado de autoconfianza. Se responsabilizan de los propios actos, piensan antes de actuar.

Autorregulación o control de sí mismo: es la habilidad de controlar nuestras propias emociones e impulsos para adecuarlos a un objetivo. Las personas que poseen esta competencia son sinceras e íntegras, controlan el estrés y la ansiedad ante situaciones comprometidas y son flexibles ante los cambios o las nuevas ideas.

Automotivación: es la habilidad de estar en un estado de continua búsqueda y persistencia en la consecución de los objetivos, haciendo frente a los problemas y encontrando soluciones. Esta competencia se manifiesta en las personas con pensamiento positivo, que muestran un gran entusiasmo por el logro de las metas,con un alto grado de iniciativa y compromiso, con gran optimismo en la consecución de sus objetivos.

La Inteligencia Interpersonal: al igual que la anterior, esta inteligencia también está compuesta por otras competencias que determinan el modo en que nos relacionamos con los demás : Empatía: es la habilidad para entender las necesidades, sentimientos y problemas de los demás, poniéndose en su lugar, y responder correctamente a sus reacciones emocionales.

Las personas empáticas son aquellas capaces de escuchar a los demás, entender sus problemas y motivaciones, que normalmente tienen mucha popularidad y reconocimiento social, que se anticipan a las necesidades de los demás y que aprovechan las oportunidades que les ofrecen otras personas.

Habilidades sociales: es el talento en el manejo de las relaciones con los demás, en saber persuadir e influenciar a los demás. Quienes poseen habilidades sociales son excelentes negociadores, tienen una gran capacidad para liderar grupos y para dirigir cambios, y son capaces de trabajar colaborando en un equipo y creando sinergias grupales.

Estas cinco competencias son fundamentales en nuestra vida:

  • Propenden a nuestro bienestar psicológico, base para el desarrollo armónico y equilibrado de nuestra personalidad.

  • Contribuyen a nuestra buena salud física, moderando o eliminando patrones y/o hábitos psicosomáticos dañinos o destructivos, y previniendo enfermedades producidas por desequilibrios emocionales permanentes (angustia, miedo, ansiedad, ira, irritabilidad, etc.).

  • Favorecen nuestro entusiasmo y motivación. Gran parte de nuestra motivación en distintas áreas de la vida está basada en estímulos emocionales.

  • Permiten un mejor desarrollo de nuestras relaciones con las personas, en el área familiar-afectiva, social y ,laboral-profesional.

Todos los investigadores coinciden en las características de los niños emocionalmente inteligentes, que, a modo de resumen, son las siguientes :

Poseen un buen nivel de autoestima.

Aprenden más y mejor.

Presentan menos problemas de conducta.

Se sienten bien consigo mismos.

Son personas positivas y optimistas.

Tienen la capacidad de entender los sentimientos de los demás.

Resisten mejor la presión de sus compañeros.

Superan sin dificultad las frustraciones.

Resuelven bien los conflictos.

Son más felices, saludables y tienen más éxito

Los especialistas de las ciencias sociales creen que los problemas de los niños de hoy, pueden explicarse por los cambios complejos que se han producido en las pautas sociales en los últimos años, incluyendo el aumento de divorcios, la influencia de la televisión y los medios de comunicación, la falta de respeto hacia las escuelas como centros de autoridad, y el tiempo cada vez más reducido que los padres les dedican a sus hijos.

En decenas de escuelas norteamericanas se imparten ya, asignaturas como Habilidad Social o Control de las Emociones. Se empezó hace unos doce años a nivel experimental, pero a raíz del éxito del libro de Goleman se están extendiendo estas nociones, a los programas de enseñanza. Uno de los lugares pioneros fue New Haven, donde los alumnos estudian Empatía, Autocontrol, Autoestima, Cooperación. Pero la escuela más innovadora en la enseñanza de la Inteligencia Emocional tal vez sea el Nueva Learning Center, de San Francisco. A la hora de pasar lista, los niños dicen un número, del diez al uno, según su mejor o peor estado de ánimo. Así los profesores saben a qué atenerse y les ayudan a liberarse de sus preocupaciones, antes de empezar la jornada. Las mejoras en los niños saltan por lo general a la vista: menos agresividad, menos propensión a las drogas, autocontrol, sociabilidad, disposición para el trabajo en grupo.

El Equipo Directivo del Colegio:

  • Se informa acerca de estos nuevos conceptos y acepta el desafío de mejorar la calidad de la educación de la IE en y profesores, alumnos y padres.

  • Capacita a sus profesores en Inteligencia Emocional mediante entrega de material bibliográfico,.charlas, cursos, talleres. Premia y valora a los profesores que incorpora nuevas iniciativas en el aula y obtienen buenos resultados en el corto plazo.

  • Realiza Escuela de Padres con especialistas del propio Colegio o profesionales externos.

Un Profesor Emocionalmente Inteligente:

  • Asume su rol formador de personas, y la importancia de ser un modelo fundamental de IE, para sus alumnos.

  • Ama y valora a sus niños, como personas en desarrollo, crecimiento y evolución.

  • Es capaz de realizar un autoanálisis de sus estados emocionales predominantes, decidiendo cambiar lo que no es correcto ni adecuado, desarrollando nuevas habilidades.

  • Entiende que debe desechar viejas estructuras y modelos, adaptándose a las necesidades de los nuevos tiempos. Reconoce que el rol de un educador autoritario, dominante, castigador, está pasado de moda.

  • Reconoce la importancia de sus estados de ánimo, verbalizaciones y conductas, en el estado emocional, en el rendimiento escolar y en la formación de la personalidad de sus alumnos.

  • Ocupa situaciones de conflicto entre sus alumnos, no para castigar, sino para enseñar.

  • Averigua acerca de la problemática familiar de sus niños, que presentan bajo rendimiento escolar o problemas de conducta. Orienta y apoya a los padres.

  • Usa las reuniones de curso, para entregar nociones de IE a los padres y apoderados.

  • Premia y valora a los alumnos que demuestran un buen desarrollo de su IE, más que a los que tiene buenas notas y o son excesivamente pasivos.

  • Sabe y reconoce sus fortalezas de sus alumnos para desarrollarlas y estimularlas, así como también sus debilidades para trabajar y mejorarlas.

  • Impone normas y límites claros de acuerdo a la edad y capacidades, estimula, refuerza, corrige y exige con firmeza y cariño.

  • Acoge y entiende las emociones de sus alumnos, tratando de ponerse en su lugar.

  • Respeta el ritmo del niño, sus características y riqueza individual. Lo ayuda a crecer, brinda espacios, herramientas y posibilidades, está disponible.

La responsabilidad del Colegio en la educación emocional de sus alumnos es fundamental e ineludible y comienza en primer lugar por una disposición positiva por parte de los Directivos, para luego apuntar a la necesidad de una capacitación permanente del Estamento Docente, así como también apoyar a los padres a través de la Escuela de Padres. Para realizar la noble tarea de desarrollar habilidades emocionales en niños y jóvenes, se requiere más bien de interés y buena disposición : la consecuencia puede ser contribuir al desarrollo de personas más sanas y exitosas, para el presente y también para el futuro.

BIBLIOGRAFIA RECOMENDADA

1.- Elías, Tobías y Friedlander (1999) “Educar con Inteligencia Emocional”.Plaza y Janés Editores-Barcelona.

2.- Goleman, Daniel (1996) “La Inteligencia Emocional”. Javier Vergara Editor-Buenos Aires.

3.- Quiroga,C (1997) “La Ciencia del Éxito: Inteligencia Emocional Práctica”. Editorial Instituto Alphac. Santiago.

4.- Sandino, Claudia (2003) “Inteligencia Emocional para Padres”. Editorial Planeta Chilena.

5.- Shapiro, Lawrence (1997) “La Inteligencia Emocional de los Niños”. Javier Vergara Editor-Buenos Aires.


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