• FAMA Y DOLOR

Esther Morales León

Psicóloga Clínica y Educacional – Chile.

Los seres humanos experimentamos dos situaciones con absoluta seguridad: el nacimiento y  la muerte, lo que ocurre entre ambas, puede ser de una abismante diferencia : pobreza-riqueza, éxito-fracaso, soledad-compañía, salud-enfermedad, familia-orfandad, inteligencia- retardo y entre estos dos extremos, miles de opciones. Siempre seremos únicos y nuestra vida tendrá desde el nacimiento, características absolutamente particulares y personales, con una misteriosa combinación de diferentes ingredientes, que además van variando, en el transcurso de nuestro ciclo vital.

En occidente, vivimos en una sociedad materialista y exitista, que valora altamente a unos pocos individuos, que logran destacarse entre sus pares, premiándolos con fama y éxito, exorbitantes ganancias monetarias y una vida dedicada a cultivar y mantener esa condición privilegiada, admirada y envidiada por muchos.

Personalmente, me llaman especialmente la atención, la vida de las estrellas de cine, cantantes y futbolistas, quienes atrapados en esa tela de araña que es su fama, viven una vida absolutamente fuera de lo normal, donde disfrutar un café, salir a trotar por un parque público, tomar sol en una playa conocida y aún caminar por las calles, son lujos que ellos no pueden permitirse y que para nosotros, mortales comunes y corrientes, son actividades cotidianas, a las que no damos mayor importancia.

Lo que ellos viven, es llamado “el precio de la fama”, sus actividades son vigiladas por paparazzis, que los persiguen, les toman fotos donde estén, la gente se arremolina cerca de ellos para mirarlos, tocarlos, sacarse una foto, no tienen privacidad alguna, sus fotos acaparan portadas de diarios y revistas, son invitados a programas de televisión y se escriben reportajes sobre ellos, contando detalles personales, que a veces solo están en la imaginación de los periodistas.

En sus grandes mansiones o jets privados, ellos viven su vida de verdad: inestabilidad emocional, miedo, angustia, soledad, problemas de pareja, adicciones a las drogas licitas, al alcohol, a las drogas ilícitas y la sensación de ser como peces en una pecera, donde todos los observan y juzgan.

Hace unos días, murió en su bañera, una de las más gloriosas voces negras de los últimos tiempos: Whitney Houston, su vida artistica, un éxito, su vida personal, una tragedia.

Estuve mirando una fotos de ella, en un portal de internet y eso me motivó a escribir este artículo. Se le ve feliz, sonriendo, cantando, bella, delgada, con costosos vestidos, maquillada y peinada como una reina, pocos imaginaron este final, tuvo demasiado y detrás del brillo luminoso de su fama: sus adicciones, una relación de 15 años, dependiente y violenta con un adicto, que le dio una hija, que ahora a los 18 años, sigue los pasos de sus progenitores y ya es también una adicta.

Cuantos famosos se fueron de este mundo, antes que ella….cuantos se irán todavía….. dejándonos perplejos con sus muertes violentas, generalmente por sobredosis, cortando sus vidas con estos pseudosuicidios, o mas bien con estos suicidios a pausa, que causan las adicciones.

Hay muchos adictos en este mundo, y detrás de cada uno de ellos hay sufrimiento, soledad, pena, angustia, dolor, autoagresión, alrededor también hay padres, una pareja, una familia, hijos, que a veces cierran su corazón, niegan o culpan y no hacen nada verdadero.

Las terapias psicológicas, los tratamiento farmacológicos, las internaciones psiquiátricas, los centros de rehabilitación sirven, pero si no hay amor, compasión y apoyo familiar o de pareja, el ciclo destructivo continuará. Hay algún adicto cerca de ti ???, no lo culpes, no lo desprecies, no lo abandones, esa es la manifestación de su dolor, tu amor y compasión pueden ayudarlo a salir del infierno que es su vida,

Whitney Houston no pudo sola y muchos admiraron su talento, pero tal vez, nadie pudo amarla y salvarla de verdad…..


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