CRIAR A LOS HIJOS - UNA MARAVILLOSA TAREA

La crianza de nuestros hijos es una tarea maravillosa y altamente relevante, que nos pone a prueba como personas y que determinará sin lugar a dudas, el tipo de ser humano que será nuestro hijo(a) en el futuro. En el transcurso del tiempo, nosotros también maduramos y crecemos y además podemos entender que cualquier esfuerzo por ser mejores padres, beneficiará a estos pequeños seres que la vida nos ha entregado.

Múltiples sensaciones, emociones y sentimientos nuevos acompañan el proceso de crianza. Debemos activar simples y complejos patrones de conducta, que nadie nos ha enseñado y enfrentamos con agrado y placer, pero también con temor e inseguridad, nuestros primeros pasos en esta tarea vital. Es importante saber que tanto el padre como la madre, deben enfrentar asociados, esta mutua responsabilidad.

Los padres son vistos sólo como proveedores y a menudo mantenidos al margen de la crianza, con el argumento de que carecen del “instinto maternal”, que es considerado una cualidad innata de las madres, a las que se supone más sensitivas frente a las necesidades de los bebés. Sin embargo, los especialistas aseguran que los padres y las madres, tienen una capacidad similar de mantener una interacción afectiva con sus hijos. Los niños también son sensibles hacia sus padres y necesitan del buen estado anímico de ambos, para su correcto desarrollo emocional.

En el transcurso de sus vidas, los niños que cuentan con un papá activamente involucrado en su crianza, suelen desempeñarse mejor en varios aspectos del desarrollo infantil, poseen mayores habilidades para resolver problemas y desempeñarse mejor en situaciones frustrantes; tienen mejores habilidades sociales y un mejor entendimiento de los sentimientos de otras personas. La participación activa del papá contribuye al sentido del humor del niño, a su capacidad de prestar atención y al entusiasmo con el cual explora y aprende.

Los hijos necesitan entonces, el contacto de ambos padres y es necesario que el tiempo sea con cantidad y calidad; al comienzo además de mudar y alimentar, ambos padres pueden sonreir y hablar al bebé en un tono suave, acariciarlo y tomarlo en brazos, cantarle, sacarlo de paseo y cuando crece, se debe conversar, leer cuentos, compartir con él, hacerlo sentir importante, escucharlo, permitir que cuente sus cosas, dialogar sobre los pequeños sucesos de la cotidianidad que le alegra o preocupa. El tiempo dedicado a ver televisión o a los juegos electrónicos, debe ser regulado estrictamente, por su efecto electromagnético sobreestimulante en el SNC y por la abundancia de contenidos violentos. Jugar, pasear al aire libre y visitar en familia entornos con naturaleza, es muy saludable.

Puesto que los niños son autoreferentes y fantasiosos, es importante participarles de nuestros estados de ánimo en forma simple como “estoy un poco triste”, “me duele la cabeza”, así como también deben estar informados de situaciones relevantes que afecten a su familia, como separaciones, cambios de casa o de colegio, enfermedad o fallecimiento de algún familiar, etc. La información entregada en forma oportuna, clara y de acuerdo a la capacidad de comprensión del niño, genera confianza y seguridad y evita que éste se culpe innecesariamente.

Hasta los dos años de edad los padres deben cubrir las necesidades básicas del niño, como la lactancia, los primeros pasos, la estimulación, el desarrollo psicomotor y afectivo, con el fin de que el pequeño se sienta querido, aceptado, valorado y seguro. En esta etapa también está el desarrollo del lenguaje, aparece el vocabulario, se enseñan nuevas palabras o se corrigen otras. Está la capacidad de desplazarse, lo que hace que el niño tenga muestras de autonomía importantes, que desde esa edad hay que empezar a regular por seguridad.

Entre los tres y cuatro años de edad, lo central en el desarrollo psicológico del niño, son la autonomía y la independencia, que refuerzan en ellos las conductas negativistas, oposicionistas y de obstinación. Es característico que a esta edad los niños sean porfiados, que digan no porque no, de esa forma están reforzando el desarrollo de su identidad y prueban cuáles son los límites.

Existen tres estilos predominantes de crianza, uno es el autoritario, otro el permisivo y un tercero el democrático. Está claro que el punto de equilibrio que otorga este último estilo es el mejor y se caracteriza por normas claras, horarios que se respetan, castigos del tipo retirar algo que al niño le agrada, proporcional al tipo de falta y nunca con maltrato físico o psicológico. Exprese el cariño que siente por sus hijos en forma verbal y física, pero evite la sobreprotección, porque les genera una sensación de dependencia y minusvalía, que afecta su nivel de autoestima. Ejerza una autoridad serena y firme, no deje a sus hijos a la deriva en un contexto permisivo, pero tampoco los atemorice y subyugue en uno autoritario.

Los comportamientos paternos basados en el cariño que promueven la adaptación social en los niños, incluyen la interacción afectuosa y amistosa; la consideración de sus sentimientos, deseos y necesidades; un interés en sus actividades cotidianas; un respeto por sus puntos de vista; la expresión del orgullo paterno en términos de sus logros; y el apoyo y el aliento cuando se enfrenta con épocas de presión o fracaso en su vida.

Debido a que los niños se identifican más frecuentemente con los modelos paternos cariñosos, tienden a incorporar la consideración y la justicia en las relaciones interpersonales, a su propio estilo de vida. Se cree, además, que estos niños resistirán más los valores de compañeros, que sean claramente diferentes a los de su familia.

El poco tiempo que los padres pasan con sus hijos por motivos laborales, hace que se sientan culpables y los críen en forma permisiva, evitando poner límites a sus caprichos, demandas de juguetes, dulces, etc. y transformando a sus hijos en seres egoístas, manipuladores y consumistas. Una forma frecuente en que estos niños exigen a sus padres es mediante pataletas en la calle, malls, supermercados, etc. La pataleta se considera una muestra clave de baja tolerancia a la frustración, donde el niño se siente invadido emocionalmente, encontrando en ésta, el medio para conseguir lo que quiere. Si los padres acceden a sus demandas, recibiendo como premio el objeto deseado, el comportamiento se ve reforzado. Si la pataleta ocurre en la casa, se recomienda ignorar la conducta o llevarlo a su pieza y cuando el niño se calme, conversar con él acerca de la situación.

Recuerde que Ud. es un importante modelo para su hijo(a), quien aprende de lo que Ud. hace y NO de lo que dice o predica, sea consistente, discipline con serenidad y firmeza, si se siente desorientado o sobrepasado, busque libros especializados sobre crianza, asesórese con un psicólogo infantil, evite que los comportamientos desadaptativos de su hijo(a) se transformen en hábitos, siempre es posible un cambio positivo y cuánto antes actúe, mejor.

Esther Morales León

Psicóloga Educacional y Clínica Infantil


LA NUEVA EDUCACION

Los acelerados cambios que ha experimentado nuestra civilización en los últimos tiempos, hace necesaria la revisión del tipo de educación formal, que estamos entregando a nuestros niños y jóvenes.

Trabajé como psicóloga educacional durante 16 años y por más de 20 he sido terapeuta de niños y jóvenes, compartiendo con ellos problemas y frustraciones, más que derivadas de disfunciones propias, producto de un sistema educacional, que considero ha quedado obsoleto.

Muchos de nosotros sabemos que los niños actuales son muy diferentes a como fuimos nosotros, son más agudos, rápidos, no se quedan callados, manejan muy bien la tecnología, etc, sin embargo, las escuelas siguen educando como antaño, pero con la excepción de que ahora se les enseña a usar computadores, creyendo erróneamente que introducir esta tecnología (que por lo demás, ya muchos tienen en sus hogares), constituye una modernización en el estilo educativo. Las formas tradicionales que emplea la actual educación, son muy parecidas a las que se usaron en pasadas generaciones, algunas de ellas son:

-mantener a los niños encerrados y casi inmóviles durante muchas horas;

-estimular la pasividad, la obediencia y el silencio;

-centrar todo en la autoridad del profesor;

-enseñar vía pizarrón, hacer que los niños copien, aprender conocimientos memorizándolos, desincentivando así la creatividad;

-estimular la competencia y el individualismo;

-uso de castigo verbal;

-favorecer desarmonías en el hogar, en base al envío de comunicaciones a los padres;

-privilegiar la entrega de conocimientos antiguos, en vez de conocer los avances científicos, políticos y sociales de los nuevos tiempos;

-escaso tiempo de los recreos y casi nulo contacto con espacios naturales abiertos;

-enseñar diferentes disciplinas en forma aislada y desconectada;

-considerar la enseñanza artística como algo de segunda categoría;

-calificar a niños que poseen una personalidad asertiva como atrevidos y rebeldes;

-descalificar y humillar a los que presentan dificultades para aprender, así como a los que tienen algún handicap físico;

-usar el miedo como elemento de control disciplinario;

-echar de la sala o aún del colegio a niños que presentan problemas conductuales o malas notas;

-sobrecargar a los niños con tareas y trabajos para la casa, donde se requiere la ayuda de los padres, que llegan cansados del trabajo.

Si a todos estos males agregamos que frente a nuestros hijos, todos los días tenemos a profesores cansados, exigidos, desmotivados y mal pagados, el panorama amerita cambios urgentes.

Me atrevo a soñar y veo la “Nueva Educación” como profundamente humanista, sistémica y ecológica, “una educación para la vida”.

Hay tres aspectos fundamentales en la educación de las personas del tercer milenio y estas son :

1.- la inteligencia emocional

2.- la educación ecológica o ambiental

3.- la educación sexual.

Cada profesor es un educador en estas disciplinas, se ha capacitado para ello en forma intelectual, pero sobre todo de modo vivencial y práctico, en el contacto con sus alumnos.

El Nuevo Profesor:

-debe ser una persona de gran vocación y equilibrio;

-debe ser reconocido socialmente y bien pagado;

-debe amar y respetar a los niños;

-ser entusiasta, alegre y paciente;

-estar abierto a aprender de ellos y siente que no tiene la última palabra;

-conocer las características psicológicas de cada edad del desarrollo;

-preocupado de saber acerca del tipo de hogar en que viven sus alumnos y conoce a los padres de cada uno;

-aprueba y valora la diversidad, sintiendo que cada uno de sus niños es valioso e importante y será un adulto del mañana;

-reconoce el sagrado valor de su tarea y está orgulloso de ser un modelo relevante para sus niños, quienes confían en él y pueden acercarse libremente, a contarle un problema o un secreto;

-estimula a sus alumnos a ser solidarios con niños más lentos para aprender y les enseña que el éxito de cada uno, les hace bien a todos;

-más que preocuparse por las notas que obtiene sus alumnos, reconoce y valora en voz alta, condiciones humanas que ellos poseen como por ej. ser generosos, honestos, cariñosos;

-sabe que en el éxito en la vida, es más importante la inteligencia emocional que la inteligencia cognitiva, que permite la acumulación de conocimientos.

En el desarrollo de las clases, es conveniente hacer un círculo con los bancos, o sentados en el suelo, donde todos se miran a los ojos, y pueden opinar libremente, donde el profesor es uno más y puede conversar con ellos acerca de algo importante que está ocurriendo en el mundo, también de esta forma se puede escuchar a un niño que ha elegido disertar sobre un tema que le apasiona y en el que es un experto.

Frente a algún problema que se presente, como mentiras, robos, agresiones, en vez de hacer énfasis en el castigo, se hace un consejo donde se escucha a ambas partes y en conjunto con el grupo curso, se determina una acción reparatoria, como pedir perdón, por ejemplo.

En todos los colegios deberían haber plantas y animales domésticos, cuyo cuidado depende de los propios niños. Los paseos a algún lugar de interés cultural son habituales y luego cada niño puede compartir su experiencia.

Se deben enseñar comportamientos ecológicos en alguna plaza o parque cercano al colegio, dentro de los cuales puede estar evitar botar basura o dañar árboles y animales; mejor aún es hacer paseos educativos a la naturaleza.

Asimismo, el reconocimiento de ser ciudadanos planetarios y conocer fenómenos como el debilitamiento de la capa de ozono y el efecto invernadero, ayuda a que los niños ubiquen a nuestro planeta azul, como su único hogar que hay que cuidar y que a la vez es parte de un gigantesco universo en expansión.

La conciencia espiritual está muy desarrollada en algunos niños, a quienes disgustan la práctica obligada de dogmas, ritos y rezos.

La valoración de las diferentes razas, culturas, religiones, etnias, sexos, apoya el respeto a la diversidad, que es la base de las sociedades democráticas y modernas.

Entregar nociones de salud o autocuidado especialmente en cuanto a la alimentación, ayudaría ciertamente a evitar las altas tasa de obesidad que tenemos en estos momentos.

Es sabido que los padres chilenos eluden realizar educación sexual a sus hijos por desconocimiento, por lo tanto cada profesor y de acuerdo con las edades que le toca atender, está informado de las características psico-sexuales de cada edad del desarrollo y no teme hablar libremente con sus niños acerca de estos temas, permitiendo que ellos comenten libremente y satisfagan sus dudas e inquietudes. Prevenir incestos y abusos sexuales deshonestos con niños y adolescentes, es una tarea altamente relevante.

Desde la pubertad en adelante, es imprescindible enseñar acerca de sexualidad responsable, a través de la abstinencia, pareja única, uso combinado de preservativos y anticonceptivos, con el objeto de evitar enfermedades de trasmisión sexual, SIDA y las altas tasas de embarazos precoces y abortos juveniles, que nos deben avergonzar como sociedad.

En el colegio se debe aprender acerca del uso racional del computador y el acceso la red internet, como una forma de adquirir nuevos conocimientos, evitando el uso adictivo de los juegos, que limite la vida familiar y social, enseñando a los niños, a saber protegerse de peligros como la pedofilia y la pornografía.

Un buen colegio realiza periódicamente Escuela para Padres y charlas de especialistas, colaborando así en mejorar el desempeño del rol educativo, que corresponde a ambos padres.

Todos somos necesarios e importantes en la creación de la nueva educación, si eres profesor atrévete a capacitarte y a innovar, si eres padre o madre, anímate a pedir cambios en el Establecimiento donde se educan tus hijos. Nuestros queridos niños de hoy, son los adultos del mañana y si queremos que el mundo cambie, empecemos por ellos.

Esther Morales León

Psicóloga Clínica y Educacional


RITALIN - UNA DROGA PARA NIÑOS

Desde hace varios años, es posible observar un progresivo aumento de farmacias alopáticas en nuestra capital (Santiago de Chile), en algunas cuadras existen hasta tres o cuatro de estos negocios, pertenecientes a grandes cadenas comerciales, que por lo visto ven en este rubro una promisoria oportunidad de ganancias.

Si bien también expenden productos de perfumería, el grueso de sus ventas está en la venta de fármacos de todo tipo, estimulada por una agresiva y competitiva publicidad en medios de comunicación masiva, donde invierten millonarias sumas.

Es sabido que la población chilena adulta, tiende a automedicarse frecuentemente y la compra de un remedio, sustituye muchas veces a la consulta médica o psicológica. La medicina alopática, está orientada fundamentalmente a la supresión rápida de síntomas, hecho que cuando ocurre, es interpretado erróneamente por el paciente, como signo de curación de su trastorno o enfermedad.

Estudios científicos serios han mostrado un preocupante aumento de enfermedades de tipo psicológico, en la población chilena de ambos sexos, tales como ansiedad, stress, angustia, depresión, crisis de pánico, etc. Si bien hoy consultar con un psicólogo no es mal visto y un inequívoco síntoma de “locura” como antes, el tratamiento preferido es la consulta psiquiátrica, por la posibilidad de obtener una receta, que alivie rápidamente el problema.

Nuestra adicción a la magia de las “pastillas” lamentablemente está siendo traspasada a nuestros niños y prontamente, cuando algún hijo presenta un comportamiento desadaptativo a nivel escolar, muchos padres aceptan consultar a un neurólogo, psiquiatra o neuro-psiquiatra infantil y comienzan a dar de lunes a viernes, una pastillita mágica, el ritalín u otro psicofármaco, que deja tranquila sus conciencias, al cumplir muchas veces con un requerimiento de la profesora jefe, quien como representante del establecimiento educacional exige dicha medicación, bajo pena incluso de expulsión o no renovación de matrícula al año siguiente.

Generalmente y siguiendo el patrón cultural nacional, la intervención llega sólo hasta aquí, no existe un exploración acerca del origen del problema, en muchos casos de tipo ambiental, social, familiar, psicológico, afectivo o emocional, y obviamente tampoco una intervención terapéutica adecuada, que involucre no sólo al niño sino que a su familia y al colegio en que estudia. Así como la población adulta está presentando alteraciones psicológicas, ¿porqué no pensar que lo mismo está ocurriendo con nuestros niños?, mal que mal la mayoría de los grupos etáreos de ambos sexos desde la lactancia hasta la ancianidad, están inmersos en el mismo sistema brutal de mercado, que nos hace correr todo el día, para producir y comprar bienes de mercado cada vez más sofisticados.

Vivimos en la era del dinero y la tecnología, ambos son los dioses más venerados, que no nos dejan tiempo suficiente para lujos tales como los afectos, el compartir emociones, los paseos en familia, las conversaciones al calor de la cocina; vivimos a ritmo de máquina, no al de seres humanos, por eso enfermamos. ¿Vale la pena que seamos un país más desarrollado, cuando el costo es la necesidad de administrar drogas lícitas a nuestros niños, la violencia, el alcoholismo y la drogadicción de nuestros jóvenes?. Las características de una sociedad enferma son, incomunicación, soledad, necesidad insatisfecha de compartir con otros, falta de afecto físico y psicológico, poco contacto con la Naturaleza, vacío interior, además de altas tasas de obesidad, vivir acelerados en una ciudad extremadamente ruidosa y grande, con aire contaminado e inseguros, porque alguien puede querer robarnos los bienes que tenemos, además de matrimonios disueltos o en conflicto permanente, alcoholismo, drogadicción.

Otro de los síntomas de nuestra sociedad enferma, es que aceptemos sin más cuestionamiento, drogar a una parte de nuestra población, inmadura, indefensa y sin conciencia, que recién inicia su proceso de socialización e incorporación al mundo. Curiosamente, la mayor parte de los estudios que existen, hablan de las bondades del ritalín y otras drogas infantiles. En este momento, millones de niños en el mundo las consumen, engrosando las arcas de transnacionales farmacéuticas, que a su vez financian científicos que prueban nuevas generaciones de drogas, en los adultos del futuro.

Si bien algunos niños que presentan trastornos neurológicos severos, pueden beneficiarse de fármacos especializados, la gran mayoría no los necesita y muchos niños que presentan exceso de inquietud o se distraen fácilmente, requieren de una intervención más inteligente, por parte de los adultos que son responsables por su bienestar, al menos explorando la causa del trastorno, antes de darles una pastillita que creen mágica. En mis más de 20 años como psicóloga clínica, he visto resultados positivos con niños diagnosticados con Síndrome de Déficit Atencional, evaluando y tratando a en forma individual a alguno de sus padres o a ambos, quienes en algunos casos presentan neurosis, trastornos de personalidad o patologías psicológicas, lo cual puede originar una riesgosa situación de violencia psicológica y física en el hogar, donde el niño es el sujeto más vulnerable.

Una intervención a nivel escolar con la profesora jefe, individualizando al niño y sus problemas y solicitando su colaboración en cuanto a un trato más amable y cariñoso, logra resultados a veces asombrosos. Si la situación no mejora, se debe analizar la posibilidad de un cambio a un Colegio más pequeño y personalizado, menos competitivo, no bilingüe, que baje los niveles de stress del niño, causados por una alta exigencia académica. Cambios en la alimentación, eliminando azúcar blanca, alimentos chatarra y bebidas con colorantes preservantes y saborizantes, privilegiando alimentos naturales, verduras crudas, bajando el consumo de carnes con hormonas como el pollo, eliminando la Coca Cola, una bebida adictiva que los acelera, se logra bajar en un nivel importante la conducta hiperactiva. En pequeños que presentan resfríos frecuentes, alergias, asma, o recurrentes enfermedades broncopulmonares, se recomienda evitar medicamentos con corticoides, como muchos inhaladores, tratándolos con homeopatía que es muy eficiente en estos casos.

La homeopatía mejora el sistema inmunológico, evitando el abuso de antibióticos y trata el trastorno físico junto con el psicológico, en forma permanente y no sintomática. Disminuir las horas que el niño pasa frente al televisor, computador y juegos electrónicos, evita saturar su sistema nervioso aun inmaduro, de energía electromagnética, contribuyendo a su dispersión, baja de concentración, irritibilidad y sueño intranquilo.

No olvidar que por efecto de modeling, todo aprendizaje de contenido violento, va a ser reproducido en la vida real por niños, especialmente varones, que tienen un débil control de impulsos. La práctica actividad física no competitiva, al aire libre, en lugares seguros con áreas verdes, tales como caminar con una mascota, andar en bicicleta y practicar deportes como la natación y asistir a clases de yoga, generan endorfinas, evitan la obesidad y permiten un crecimiento más armonioso.

Finalmente, en este momento existen terapias complementarias tales como el Reiki y las Esencias de Bach, que recomiendo por lo exitosas y rápidas que resultan, como coayudantes en el tratamiento de problemas emocionales, ya que no son invasivas, carecen de efectos secundarios, y ayudan a equilibrar y armonizar la energía vital.

Sin haber intentado al menos, algunas de estas intervenciones, me parece poco responsable, drogar a un niño con una dextroanfetamina, como el ritalín. Este psicofármaco, debe dejarse como última alternativa y NUNCA como la primera y única además. La responsabilidad por el bienestar de nuestros hijos, alumnos y pacientes recae en nosotros como sociedad e individualmente en cada uno de nosotros, por ser adultos, con mayor experiencia de vida, capacitación profesional, inteligencia, información y madurez, Una píldora no puede ser mejor, que nuestra capacidad para lograr bienestar y una mejor calidad de vida, para esos maravillosos seres, que son nuestros niños.

Esther Morales León

Psicóloga Clínica y Educacional

( Autorizo la copia y reproducción de este Artículo por cualquier medio, únicamente citando la fuente: Esther Morales León - Psicóloga Clínica y Educacional - www.emorales.relacionarse.com )


HOMBRES Y MUJERES – APRENDIZAJES DE LOS NUEVOS TIEMPOS

Nuestros padres y abuelos convivieron con roles hombre-mujer claros y definidos, sin embargo hoy estamos en el tercer milenio y los roles correspondientes a cada género, han ido cambiando en forma inevitable e irreversible, en mi opinión estamos en camino de superación del machismo y su consecuencia, el feminismo.

En el mundo occidental moderno, es frecuente ver situaciones extremas tales como hombres débiles e inseguros y mujeres dominantes y agresivas, así como un alarmante aumento de las rupturas de pareja y de la homosexualidad, lo cual habla de un efecto péndulo, que con el tiempo creo que tenderá a centrarse, contribuyendo a equilibrar las relaciones hombre- mujer, para generar una mayor armonía entre los sexos y por lo tanto una mayor estabilidad familiar, social y planetaria.

Según mi experiencia como terapeuta, actualmente muchos de los problemas de pareja, se deben a una repetición de viejos patrones aprendidos de nuestros padres y a la falta de conocimiento acerca de la dinámica humana de género, que hoy debería implicar cambios de pensamientos, actitudes y conductas, con el objeto de crear relaciones más evolucionadas, armoniosas y felices.

En este artículo, me permito entregar ideas y reflexiones para el hombre y la y mujer de nuestro tiempo, que desea mejorar su calidad de vida y sus relaciones de pareja y familiares.

EL HOMBRE DEBE APRENDER A:

  • Hablar y comunicar sus emociones y sentimientos y no sólo sus logros económicos y laborales
  • Cuidar su aspecto físico, modales y vestimenta, tanto en privado como en público
  • Leer y adquirir más cultura, siendo capaz de tener temas de conversación y no hablar sólo de fútbol
  • Saber evitar la obesidad, así como lo pide a su pareja
  • Validar el sentir miedo, inseguridad, angustia, y no sólo rabia
  • Ser más emotivo y afectuoso, con personas de ambos sexos
  • Darle su justa dimensión al trabajo, como un aspecto más de la vida
  • Ser más cariñoso físicamente con su pareja, sin interés sexual, necesariamente
  • Evitar dominar e imponer sus valores, normas y conductas a la pareja, controlándola
  • Compartir las tareas domésticas con la mujer, especialmente si ella trabaja fuera del hogar
  • Saber que las mujeres valoran más a un hombre cariñoso y atento, que a un semental en la cama
  • Valorar la monogamia, como una forma de ser más hombre
  • Evitar la promiscuidad sexual, como una forma de protegerse y proteger del SIDA a otros
  • Por ningún motivo, usar violencia física o psicológica, contra la mujer y/o sus hijos
  • Ser honesto, evitando seducir a una mujer con mentiras y engaños, sobretodo si es casado
  • Saber que su familia valora más su cercanía y presencia, que el dinero que aporta a fin de mes
  • Estar más tiempo con sus hijos, bañándolos, haciendo tareas, paseando, cuidándolos si están enfermos.
  • Tomar una terapia psicológica, en caso de sentirse en crisis vital, sobrepasado familiar o laboralmente
  • Ser valiente y reconocer su homosexualidad, evitando casarse y tener hijos, como pantalla
  • Decidirse de una vez a dejar el cigarro, el alcohol o las drogas, mediante tratamiento profesional
  • Evitar desmoronarse al quedar cesante, y mirar con optimismo el futuro
  • Envejecer con dignidad, evitando el papel de “viejo verde” cazando jovencitas
  • Tener más vida espiritual, contactando con la dimensión más trascendente de la vida
  • Darse oportunidades de seguir aprendiendo y creciendo como persona, después de jubilar

LA MUJER DEBE APRENDER A:

  • Ser más racional y práctica
  • Valorarse y quererse más, independiente de que esté emparejada o no
  • Dejar de lado el papel de víctima o de persona débil y dependiente, evitando manipular a otros
  • Tener derecho al placer sexual personal y no sólo dar satisfacción al hombre
  • Preocuparse de adquirir más cultura y conocimiento
  • Validar su éxito profesional, laboral y económico
  • Cuidar en no transformar en obsesión, la belleza, el cuidado del cuerpo y la vestimenta
  • Después de casada, evitar quedarse en la casa, si lo que se desea es estudiar o trabajar.
  • Estar bien consigo misma, siempre es mejor que agredir el cuerpo con cirugías plásticas y siliconas
  • Destinar tiempo a meditar, relajarse, darse placeres personales como masajes, paseos, lecturas, etc.
  • Cultivar una diversidad de relaciones con hombres, donde tenga lugar la amistad y el compañerismo
  • Alejarse de hombres celosos,infieles,agresivos o adictos al alcohol y/o drogas, y menos casarse con ellos
  • Ser intolerante frente a situaciones de descompromiso, maltrato e infidelidad por parte del hombre
  • Compartir las tareas domésticas y el cuidado de los hijos, con la pareja
  • Hacer demandas afectivas y sexuales a la pareja, en forma asertiva y concreta, sin miedo a perderla
  • Comunicar un problema puntual a la pareja, evitando detallar y quejarse por situaciones del pasado
  • Por ningún motivo, embarazarse para retener a un hombre a su lado
  • Tener vida social, amistades y panoramas en forma independiente de la pareja
  • Evitar tolerar situaciones de acoso sexual en el trabajo, con el objeto de no ser despedida
  • Saber que los años traen madurez y crecimiento personal, además de arrugas
  • Decidirse a pedir ayuda y delegar tareas, en vez de sobrecargarse de roles y andar agotada
  • Disminuir los sentimientos de culpa con los hijos si se trabaja, debiendo malcriarlos
  • Mantener relación con la familia de origen, hacer visitas con o sin el cónyuge
  • Dar tiempo a sus inquietudes de tipo espiritual y trascendente

Esther Morales

Psicóloga Clínica y Educacional – CHILE

http://emorales.relacionarse.com


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