REIKI

Sistema Usui

Reiki es una terapia complementaria de sanación energética, que usa la imposición de manos y diversos símbolos, para recuperar y mantener la salud física, mental, emocional y espiritual. Es un método natural de equilibrar, restaurar, perfeccionar y curar en forma integral, creando así un estado de armonía interna.

Personalmente, como psicóloga uso la terapia de Reiki al comienzo de una sesión para lograr relajar al paciente y conectarlo mejor con su mundo interno. También la utilizo como complementaria a la Hipnosis o Regresión, para suavizar las vivencias de catarsis que generalmente se viven en ambos procesos y cierro la sesión con los tres símbolos correspondientes al nivel II, para potenciar la sanación obtenida con el proceso terapéutico.

Rei significa Universal y se refiere a la parte espiritual, a la esencia energética cósmica, que penetra y circunda todo. Ki es la Energía Vital Individual que rodea nuestros cuerpos, manteniéndolos vivos, fluye y está presente en todos los organismos vivos.

El Sistema Usui de Reiki lleva el nombre de su fundador, Dr Mikao Usui quien fué un maestro o sensei y monje budista de Kyoto-Japón a fines de 1800. El comenzó una investigación sobre el aspecto sanador de los maestros espirituales más grandes de la historia. A través de viajes, estudios, investigación y meditación, desarrolló la práctica sanadora de Reiki y pasó el resto de su vida aplicando y enseñando este método. El trabajo de Usui continuó en el Tokyo de la pre-guerra en una clínica dirigida por Chujiro Hayashi. Una paciente, la Sra. Hawayo Takata de Hawai, se recuperó de su grave enfermedad en la clínica de Reiki de Hayashi y fue su primera alumna de occidente que conocemos. Ella practicó y enseñó en todo USA y Canadá desde 1937 hasta su fallecimiento en 1980. Su nieta, Phyllis Furumoto, continúa ahora su trabajo. Hoy, millones de personas practican Reiki en todo el mundo.

La terapia de Reiki funciona quitando obstrucciones al libre flujo de la energía de la fuerza vital por todo el cuerpo. Se considera que estas obstrucciones, que surgen de pensamientos, acciones y sentimientos negativos, son la causa fundamental de la enfermedad. Reiki limpia, endereza y sana los caminos de la energía, lo cual permite que la fuerza vital fluya de una forma saludable y natural.

Imposición de manos

La energía del Reiki no es manipulativa, no se aplica masaje; el terapeuta de Reiki sólo coloca las manos y la energía fluye hacia el paciente en la intensidad y calidad que éste necesite, es decir dirige la energía que el Universo entrega de forma ilimitada. Tampoco es necesario desnudar al paciente durante la aplicación, pues la energía penetra a través de cualquier cosa. La energía aplicada en la Terapia Reiki es una energía positiva, sin efectos secundarios, sin contraindicaciones, compatible con cualquier tipo de terapia o tratamiento, Aún más, la Terapia Reiki potencia y complementa los tratamientos y medicinas tradicionales. Al aplicar Reiki, el paciente recibe la Energía Vital Universal , no la energía personal e individual del practicante de Reiki, El practicante de Reiki es sólo un canal de curación. Esta transferencia de energía puede sentirse con muchos tipos de sensaciones diferentes – calor, frío, vibración, hormigueo, pesadez inusual y, a veces, sin ninguna sensación.

Se ha descrito específicamente que Reiki sirve para relajar los músculos, aquietar la mente y aliviar el dolor. El tratamiento directo ha sido probado científicamente como acelerador de la sanación. Muchos profesionales de la salud están incorporando eficazmente el uso de Reiki a sus prácticas.

Aquéllos que aprenden Reiki ven que puede ser administrado simple y exitosamente en todo tipo de ambientes: casa, clínica, consulta, hospital o cualquier lugar donde la gente lo necesite o esté expuesta a tensión muscular, accidentes, agotamiento o trauma personal.

En el plano físico, Reiki puede brindar relajación a los músculos tensionados, disminuir el dolor, acelerar el tiempo de sanación de huesos y heridas, disminuir el compromiso de tejidos en quemaduras y magulladuras y mucho más.

En el plano mental y emocional, se reduce la ansiedad, aumenta la sensación de bienestar y se puede sentir otro nivel de relajación. En este estado de profunda relajación, puede darse un equilibrio de energías y acentuarse la capacidad natural del cuerpo para sanarse.

En el plano espiritual, la gente ha mencionado que se sienten revitalizados y que despiertan renovados después de una sesión, además se potencia la conexión espiritual de la persona sin importar sus creencias religiosas o filosóficas.


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